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Miami Heat

Cinco momentos icónicos del paso de LeBron James por Miami Heat

"The Decision". Un programa de televisión de una hora emitido el 8 de julio de 2010 en el que LeBron James anunció que se marcharía como agente libre de Cleveland Cavaliers, el equipo que lo había drafteado en 2003, el de su ciudad, a Miami Heat a jugar con sus amigos Dwyane Wade y Chris Bosh. Un momento que le traería muchas críticas a un James de 25 años, que pasó de héroe a villano en la escena en un instante, pero también el primer paso de un capítulo glorioso de su carrera, en el que lograría su primer anillo de campeón de la NBA.

Esa decisión de LBJ es quizá la que más expectativas generó en toda la historia de la agencia libre de la NBA y quedó marcada como un hito trascendental, que hasta se puede decir que le dio mucho más impulso al empoderamiento de los jugadores que tuvo crecimiento exponencial en la última década. El "I'm gonna take my talents to South Beach" ("Me llevaré mi talento a South Beach") fue la frase que quedó para la posteridad.

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Pero más allá de eso y de que no logró un dominio absoluto como se llegó a prometer, James y el Heat revolucionaron la liga y fueron una hegemonía en la Conferencia Este entre 2010 y 2014, cuando el alero decidió volver a Cleveland al expirar su contrato con la franquicia de Florida. A 10 años de la Decisión, repasamos cinco momentos icónicos de "The King" vestido de blanco y rojo.

El día que salvó el futuro

La 2010-2011 no tuvo final feliz: LeBron y Miami llegaron a las Finales pero cayeron por 4-2 ante Dallas Mavericks con un performance de James que dejó bastante que desear para las altas expectativas que habían (promedió 17,8 puntos, 7,2 rebotes y 6,8 asistencias en 43,6 minutos). El fantasma de la no obtención de títulos que rondaba sobre LeBron era cada vez más grande, más que nada con su papel de villano en auge. Si en la temporada 2011-2012 el Heat no se consagraba, el futuro podría haber sido totalmente distinto al menos en cuanto al legado deportivo de LBJ.

Y en esa postemporada transpiró bastante. Después de ganarle a New York Knicks e Indiana Pacers, Miami debió enfrentarse con Boston Celtics en las Finales de Conferencia y de pronto se encontró 3-2 abajo, viajando a Boston después de tres derrotas seguidas. Una misión complicada ante un equipo muy experimentado. Un partido en el que LeBron no podía fallar. Y no lo hizo.

El alero terminó con 45 puntos, 15 rebotes y 5 asistencias, tirando 19-26 de campo y dominando a los Celtics en un amplio triunfo por 98-79. No solamente ganó el partido para estirar la serie a un séptimo encuentro en Miami, sino que cambió los ánimos y para el Heat fue más fácil definir los asuntos en casa, con un 101-88. En las Finales vencerían a OKC Thunder por 4-1 y LeBron se llevaría su primer anillo de campeón y su primer trofeo de MVP de las Finales.

La volcada sobre Jason Terry

La temporada 2012-2013 fue la mejor del Miami de LeBron. Por el épico triunfo en las Finales ante San Antonio Spurs por 4-3 y por la espectacular fase regular realizada, con 66 triunfos en 82 partidos. En el medio de eso sucedió una de las rachas de victorias más largas en la historia de la NBA: 27 seguidas entre inicios de febrero y fines de marzo de 2013.

Cuando la racha iba por las 22 victorias, el Heat debió ir a Boston para jugar contra los Celtics en lo que a esa altura ya era una nueva rivalidad, con condimientos como, por ejemplo, el salto de Ray Allen de Boston a Miami en esa temporada. Los de Kevin Garnett podían frenar al Heat y lo demostraron en el inicio del partido, tomando una ventaja de 38-21 en el segundo cuarto. Entonces LeBron se despertó y terminó de despertar a sus compañeros con una de las volcadas más memorables de su carrera: un remate de alley-oop sobre Jason Terry en un contragolpe, una demostración de como el alero es prácticamente un tren de carga a todo vapor al encarar el aro en soledad.

Miami logró remontar ese partido y ganar por 105-103 con 37 puntos y 12 asistencias de James, autor de 10 unidades en los siete minutos finales para recuperar lo que era un 96-86 para los locales. Durante toda esa racha ganadora del Heat, LeBron fue autor de números increíbles: media de 27 puntos, 8,1 rebotes, 8 asistencias, 1,9 robos y 0,9 tapones con 57,5% de campo y 37,4% en triples. Esa fue la última temporada en la que ganó el MVP de la NBA hasta el momento.

El tapón 1.0

Por su contexto y por ser más reciente, el tapón de LeBron James a Andre Iguodala en las Finales de 2016 es más recordado hoy en día, pero el tapón que LBJ le colocó al brasileño Tiago Splitter en el segundo partido de las Finales de 2013 es mucho más impresionante.

Los Spurs habían ganado el primer partido de las Finales en Miami a pesar de un triple-doble de James y el Heat necesitaba como agua en el desierto quedarse con el segundo encuentro. Con una ventaja de 86-67 todo ya parecía bastante decidido en el último cuarto, pero LeBron se encargó de dejar una estampa histórica con un tapón brutal sobre Splitter y sus 2,11 metros cuando el brasileño tuvo el coraje de intentar realizar una volcada en su cara. Otra demostración más de la potencia física de James en su plenitud.

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El partido de la (no) vincha

Sigue siendo curioso ver a LeBron sin utilizar vincha (banda). Y sigue siendo una imagen que le trae muchísimos malos recuerdos a la gente de San Antonio Spurs. Antes del histórico triple de Ray Allen en el final del sexto partido de las Finales de 2013, cuando parecía que los texanos iban a consagrarse campeones, hubo un LeBron al que se le salió la vincha en el último cuarto, cuando Tim Duncan intentó bloquear una volcada de LBJ.

Sin vincha, fue como si LeBron hubiese recargado poderes en un momento en el que se definía el campeonato: el alero anotó 11 puntos en los nueve minutos finales y dos más en el tiempo suplementario y con su anotación y varios tiros de Ray Allen el Heat logró ganar por 103-100 en la prórroga, para llevar la serie al séptimo partido y lograr un bicampeonato muy celebrado. Segundo anillo para LeBron y la confirmación de que ya no era un jugador que se veía intimidado en situaciones límite: aportó 37 puntos y 12 rebotes en el séptimo partido y volvió a ser el MVP de las Finales.

Los 61 puntos contra Charlotte

La única vez que LeBron James anotó más de 60 puntos a lo largo de su carrera fue el 3 de marzo de 2014 en un Miami Heat vs. Charlotte Bobcats, uno de sus últimos encuentros de fase regular con los de Florida.

Utilizando una máscara para proteger una lesión en su nariz (antes había portado una negra estilo "Batman" que la liga le pidió que deje de utilizar), el "Rey" fue imparable para un equipo de Playoffs como esos Bobcats. Terminó con 61 puntos, 7 rebotes y 4 asistencias tirando 22-33 de campo y 8-10 en triples, ante la ausencia de Dwyane Wade. Miami ganó por 124-107 y LBJ marcó un récord personal y de la franquicia.

Las opiniones aquí expresadas no reflejan necesariamente aquellas de la NBA o sus organizaciones.

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