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San Antonio Spurs

George Gervin, David Thompson y algo más que puntos en el último partido de la temporada 1977-1978

Horas antes de que la última jornada de la temporada 1977-1978 arrancase, tan solo 0,2 puntos de promedio separaban a David Thompson (26,6) de George Gervin (26,8) por el título de máximo anotador de la fase regular. Forjados en el anárquico juego de la difunta ABA, ambos escoltas habían desplegado durante todo el curso un constante y altísimo volumen de puntos liderando a San Antonio Spurs y Denver Nuggets, respectivamente, en la mayor parte de las ocasiones.

En un momento histórico donde el ritmo de juego alcanzaba su punto más alto (106,7 posesiones de media en la liga), los anotadores ligeros como Bernard King, Paul Westphal o los dos antes mencionados dominaban la competición a placer, poco antes de que la línea de tres puntos comenzase a modificar el juego de manera progresiva.

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De ese modo se entiende que en un abrir y cerrar de ojos, Iceman y Skywalker fuesen capaces de deleitarnos con dos de las actuaciones más insuperables vistas en el último partido de la temporada regular.

Una demostración de pura vanidad, soberbia y dominio encarnada por David Thompson en la visita de los Nuggets a Detroit Pistons, en la que terminaría con 73 puntos. Una gesta que fue alentada por su técnico de entonces, Larry Brown. "Antes de empezar el partido vino a mi y me preguntó si quería ir a por el título de máximo anotador", relataba Skywalker en un documental para ESPN. "Le dije que no, que prefería jugar sin más y ver qué ocurría", agregaba Thompson consciente de que sus palabras escondían una verdad a medias.

Desde el momento en el que el balón surcó el cielo del Cobo Arena de Detroit, que viviría su último encuentro NBA en su historia, Thompson deleitaría al público con una actuación sin precedentes. Con 32 puntos terminaría el primer cuarto, consiguiendo el récord de la liga hasta ese momento, y llegando con 53 al descanso.

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Volcada tras volcada, suspensión tras suspensión y conversión tras conversión, el jugador de los Nuggets no cesaría en su empeño para alzarse como el máximo anotador de aquel año, cerrando con 73 puntos en una noche en la que solo erró 10 lanzamientos de campo y tres tiros libres (28-38 y 17-20). Una demostración superlativa del escolta que supuso el partido con más puntos a nivel individual desde los 100 de Wilt Chamberlain.

La pelota estaba en el tejado de Gervin, su predecesor había sido capaz de incrementar en una sola noche en 0,7 su promedio anotador, y el de los Spurs tenía que anotar al menos 58 para evitar que su rival le arrebatase el título. Y vaya si lo hizo.

Le costó tan solo veinte minutos pulverizar la marca de puntos anotada en un cuarto que Thompson había alcanzado horas antes, con 33 al segundo asalto. "Eso tendría que ser un récord en sí mismo", escribía Skywalker en su autobigrafía. "Me costó 16 años romper la marca de Wilt Chamberlain pero a Gervin solo le demoró siete horas romper la mía", ironizaba.

Un partido que no empezó nada bien para Gervin, que erró sus primeros seis lanzamientos, pidiendo acto seguido un tiempo muerto que supondría un giro de 180 grados. "Dije: 'Muchachos, necesito 59. Simplemente no estoy obteniendo 59'", relataba Iceman. "Anoté 20 en el primer cuarto. Luego llegué a mi objetivo y obtuve 33 en el segundo, y solo necesitaba 59".

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El jugador de los Spurs solo se centró en anotar, nada más parecía importar a Iceman. Incluso el resultado en el marcador pues al término del segundo cuarto, cuando ya superaba los 50 puntos, la diferencia entre ambos conjuntos se iba ampliando a favor de New Orleans Jazz hasta los 19 con los que se finalizó la contienda. La exhibición individual no se detuvo hasta que Gervin superó la marca mínima que lo hacía campeón, ampliándola hasta los 63 para demostrar que podía dar incluso más, marchándose satisfecho tras 33 minutos en cancha y como el máximo anotador de ese año.

"Le dije al entrenador: Espera, John, déjame seguir y obtener un par de puntos más en caso de que calculen mal", relataba el propio escolta. "Y así es como terminé obteniendo 63 puntos en 33 minutos y ganando mi primer título anotador. Fue especial", finalizaba para el San Antonio Express News.

Gervin terminó la temporada con un promedio de 27,22 puntos por encuentro y Thompson con 27,15, siendo así la temporada NBA con la menor diferencia entre el primer y el segundo máximo anotador de la NBA.

Las opiniones aquí expresadas no reflejan necesariamente aquellas de la NBA o sus organizaciones.

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