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Washington Wizards

Isaiah Thomas, la recuperación de la felicidad en Washington y una visita especial a Boston, el último lugar donde supo sonreír

Hay pocos jugadores en la actualidad de la NBA que hayan vivido un sube y baja tan pronunciado como Isaiah Thomas. Un sube y baja en todo sentido, de juego pero sobre todo emocional y personal. Un puñado de años atrás, en la temporada 2016-2017, ese base de estatura pequeña pero corazón gigante era sensación dentro de esa liga que lo había mirado de reojo, que subestimaba lo que podía hacer.

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Thomas brillaba con Boston Celtics, era una estrella principal y estaba al borde de una renovación de contrato millonaria que daría seguridad en todo sentido. Pero la NBA y la vida pueden cambiar en un abrir y cerrar de ojos. Su cadera se transformó en una pesadilla física, aunque -incluso dentro de la gravedad- eso quedó a un costado ante la trágica muerte de su hermana Chyna en un accidente automovilístico.

Pasaron días negros, jornadas en donde el básquet quedó completamente a un costado, sorprendente para alguien que siempre encontró a este deporte como su vía de escape, su motivación. Pero toda tormenta es pasajera, sin importar lo fuerte que parezca. Y este miércoles, cuando Washington Wizards visite a los Celtics, Isaiah podrá cerrar un círculo: el de regresar con una sonrisa en la cara al último lugar donde supo sonreír de verdad en una cancha de básquet.

A los 30 años, IT disfruta esta nueva oportunidad que se le presenta en el conjunto de la capital, donde se siente nuevamente valorado y querido, donde puede tratar de demostrar una vez más lo que es capaz de hacer con un balón en sus manos. Un puñado de partidos en esta 2019-2020 le alcanzaron para dejar en claro que el talento está ahí, que se puede pensar que viajar al pasado para revivir los destellos de aquel Thomas sensacional.

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Por eso, el enfrentamiento en la casa de los Celtics (18.30 CDMX, 21.30 Argentina) será diferente. Es la segunda vez que regresa desde su paso por ahí, pero la de la 2018-2019 con Denver no tiene nada que ver con esta. Aquel Isaiah era un punto de relleno en un equipo que estaba en otra sintonía. Éste Isaiah, en cambio, es importante en un equipo en reconstrucción. "Estoy en un buen lugar mentalmente, recuperé la alegría. Tener a la gente correcta a mi alrededor, contar con la energía positiva que se necesita, es lo más importante", señaló el armador en una entrevista con Leo Sepkowitz (Bleacher Report). Y ese "recuperé la alegría" es toda una definición.

Boston: el divorcio menos esperado

Decíamos que Thomas estaba en un pico en la 2016-2017: 28,9 puntos, 2,7 rebotes y 5,9 asistencias de promedio en fase regular, con un rendimiento que le permitió terminar quinto en la votación para MVP. En el medio, flashes espectaculares, sobre todo en aquellos últimos cuartos maravillosos que lo proclamaron como "The King in the Forth".

Era todo alegría, sobre todo porque en el horizonte cercano estaba una renovación millonaria con los Celtics, esa franquicia legendaria que realmente lo amaba. Pero de repente, la vida le pegó un cachetazo tremendo: Chyna, su hermana, falleció en un accidente apenas un día antes de comenzar los Playoffs. IT4 quedó destrozado por dentro, pero realizó una de las demostraciones de carácter y temple más grandes que se recuerden: salió a la cancha por ella y su equipo en el estreno en la postemporada. Es más, le metió 33 puntos en aquella noche de múltiples sensaciones a Chicago. La derrota fue una mínima anécdota que no borró esa imagen de un ser humano picando una pelota con el corazón en la mano, con el alma rota.

Thomas siguió adelante y guió a Boston. Fue 4-2 ante los Bulls tras el susto inicial, y 4-3 ante Washington, con 29 puntos y 12 asistencias en el Juego 7, pero con un inolvidable Juego 2 en donde anotó 53 unidades (en la noche en que Chyna hubiese cumplido años). En la final del Este llegaba Cleveland Cavaliers, con LeBron James y Kyrie Irving. Pero también comenzaba otra página nefasta para él: su cadera decía basta después del Juego 2. Y ya nada sería igual.

Mucho menos con lo que vendría un tiempo después. Boston tomó la decisión de traspasarlo en el verano, curiosamente a los Cavaliers para hacerse con Kyrie Irving. Sí, el hombre que lideró su ilusión de Playoffs, ese que salió a una cancha a horas de la muerte de su hermana, era canjeado en plena incertidumbre física por su cadera.

Dolió por un tiempo. Hoy, Thomas decide soltar. "Boston siempre estará en mi corazón, porque tuve que pasar por una situación de vida real allí, y la ciudad la atravesó conmigo. No les deseo mala suerte. Lo que tuvimos ahí fue real. Hubo un tiempo donde estaba enojado, molesto. Creo que fue manejado de la forma incorrecta para con un jugador franquicia. Pero no les guardo rencor", señaló IT.

El renacer en Washington

En las siguientes dos temporadas después de aquella salida traumática de los Celtics, Thomas apenas jugó un total de 44 partidos de fase regular. En los Cavs apenas duró 15 encuentros antes de ser traspasado otra vez, en esta oportunidad a Los Angeles Lakers. La cadera siguió siendo un problema, y no sólo se quedó sin lugar, sino sin renovación millonaria.

Los Nuggets apostaron por él en la 2018-2019 a cambio del mínimo de veterano. Pero tampoco hubo caso: 12 encuentros de fase regular, y nada de nada en los Playoffs, incluso en aquel histórico tercer partido en las Semifinales del Oeste ante Portland, donde hubo 4 suplementarios y un desgastate absoluto de los principales jugadores de la rotación de Denver. Ni así tuvo su momento.

Tocó salir nuevamente a la Agencia Libre, pero en este 2019 cambió la historia. "Fue por una cuestión de querer. Me dijeron que me querían acá, que querían ser parte de mi historia, que querían ayudarme a recuperarme. Y es algo que no lo sentía desde Boston", confesó Thomas sobre la decisión de elegir a los Wizards, nuevamente por el mínimo.

La cadera dejó de ser un problema después de dos años de tortura física. Pero hubo una pequeña piedra más, ya que una lesión en el pulgar de la mano izquierda lo sacó del inicio de la temporada. Pero tres geniales partidos desde el banco (16,7 puntos, 3,0 rebotes y 7,3 asistencias en 21,0 minutos de promedio) le alcanzaron para recuperar la titularidad. Otra vez desde el inicio, por primera vez desde aquellos años en los Celtics.

Isaiah Thomas está promediando 13,2 tantos, 2,2 recobres y 6,2 asistencias en 22,7 minutos en esta 2019-2020. Buenos números, pero apenas el comienzo para alguien que le sobra confianza. "Sé que puedo ser All-Star de nuevo, que también puedo ser All-NBA. No estoy diciendo que saldré y promediaré 30 puntos, no sé si puedo hacerlo. Pero sé que puedo jugar en un alto nivel, y hacer eso es ser uno de los mejores bases hoy por hoy. Y sé que puedo hacerlo", dijo para Washington Post.

Este miércoles, Thomas cerrará el círculo. Y le sobra motivación. "Obviamente quiero derrotarlos, quiero meterles 50 puntos, quiero hacer de todo contra los Celtics. Obviamente que siento que cometieron un error. Pero he seguido adelante", finalizó el base, ese gigante de 1,75 metro que está volviendo a ser después de muchos momentos negros.

Las opiniones aquí expresadas no reflejan necesariamente aquellas de la NBA o sus organizaciones.

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