);
Recordando a Kobe

El "Redeem Team": la reconstrucción de la Selección de Estados Unidos liderada por Kobe Bryant

Kobe Bryant Beijing 2008 Olympics
Getty Images

La cita es el 28 de agosto de 2004 y el escenario es el O.A.C.A Olympic Indoor Hall de Atenas, Grecia. Tres banderas son elevadas al techo del estadio y son apenas tres banderas, pero tienen un significado enorme. La de Estados Unidos de América está ubicada más abajo que las de Argentina e Italia. Es la ceremonia de premiación del torneo de básquetbol masculino. Estados Unidos no debería estar en esa posición. Pero lo está.

En Seúl 1988 los norteamericanos quedaron afuera de la final por primera vez: hasta entonces, su única derrota había sido en la final de Munich 1972 ante la Unión Soviética pero con mucha polémica y un resultado que sentían que había sido más obra de los árbitros y los directivos que por lo ocurrido en la cancha. La debacle de Corea del Sur les demostró que ya no alcanzaba con los jóvenes amateurs universitarios. Había que sumar a los NBA. Se creó al "Dream Team".

MÁS | ¿Cómo y por qué se formó el Dream Team? Un tridente nacido en Kaunas, los responsables principales

En Barcelona 1992, Atlanta 1996 y Sydney 2000 Estados Unidos se consagró. En Australia sufrieron un poco, pero igual les alcanzó. Los NBA llegaron a estar 10 años invictos, hasta que en el campeonato mundial de 2002 perdieron en su casa contra Argentina, Yugoslavia y España con un plantel que realmente estaba lejos de lo mejor que la NBA tenía para ofrecer. Fue apenas un tropezón, pensaron.

Al año siguiente se vengaron de Argentina en un Preolímpico y con cierta prepotencia viajaron a Atenas en búsqueda del oro, nuevamente con varias bajas y con un equipo incluso más débil que el del FIBA Américas 2003, a pesar de que tenía algunos nombres súper top de entonces como Tim Duncan y Allen Iverson. El primer cachetazo allí se los dio Puerto Rico, por casi 20 puntos al ritmo del gran Carlos Arroyo. El golpe decisivo volvió a ser argentino. Como en Seúl 16 años antes, la final no los tendría de protagonistas.

La medalla de bronce era un consuelo que no servía, con gusto a nada. El problema no era tan solo un resultado, el problema era de fondo. Había que reconstruir todo el programa de USA Basketball, ya no alcanzaba con ponerle las camisetas unas semanas antes a los NBA de turno que tuviesen ganas de viajar al torneo.

Jerry Colangelo, por entonces el ejecutivo a cargo de Phoenix Suns y un hombre con casi 40 años de experiencia en la NBA, fue puesto a cargo de ese trabajo. "Necesitamos un cambio de dirección", fue lo primero que declaró. "Teníamos que cambiar la cultura", explicó años después en el corto "America's Game" del documental Basketball: A Love Story.

Su primera decisión importante fue juntar a varias de las personalidades más importantes del básquetbol estadounidense: desde Michael Jordan hasta Rudy Tomjanovich, pasando por Jerry West o Dean Smith. Una charla clave para acumular ideas y tomar decisiones. El nuevo entrenador sería Mike Krzyzewski, el famoso "Coach K" de la Universidad de Duke. ¿El concepto principal? Conseguir el compromiso de los jugadores para largos ciclos internacionales de un par de años, que involucren al Mundial y a algún posible torneo clasificatorio antes de la cita olímpica, la más esperada. Ya no bastaba con el ok unos días antes, había que estar preparados de verdad.

Comenzó fallando: Estados Unidos no se consagró campeón en el Mundial de Japón 2006, sino que volvió a sentirse humillado al perder ante Grecia en las semifinales. Los griegos anotaron 101 puntos y derrotaron a un equipo con Chris Paul, Dwyane Wade, Joe Johnson, Carmelo Anthony, LeBron James y Dwight Howard entre otros nombres. Faltó Kobe Bryant, que se había lesionado la rodilla previamente y no pudo estar a pesar de haberle dado el si a Colangelo semanas después del histórico partido de 81 puntos contra Toronto Raptors. "Con Kobe no hubiesemos perdido", dijo el entrenador Jim Boeheim, asistente en aquel equipo.

A pesar de la caída, tuvieron un gran mérito posterior: no tiraron todo a la basura, sino que siguieron confiando en el proyecto creado por Colangelo. Y en el Preolímpico de Las Vegas 2007 Kobe Bryant estaba listo para hacer su debut con el Team USA. "Nadie esperaba que se sume al equipo, era raro verlo unirse a nosotros, pero lo aceptamos", explicó Carmelo Anthony. Con Kobe, Melo y LeBron al frente, Estados Unidos arrasó en Las Vegas y la misión de la redención ya estaba lanzada.

Redención. Colangelo dice que dijo tantas veces esa palabra que ponerle el apodo de "Redeem Team" (El Equipo de la Redención) al seleccionado que iría a Beijing 2008 era algo inevitable. No podían tener la soberbia de llamarse "Equipo de los Sueños" tras tres torneos intercontinentales consecutivos sin acceder a la final. Tampoco querían ser el "Equipo de las Pesadillas", como se le había dicho al del 2004. Para el interior del país, era la chance definitiva de la NBA de demostrar que sus figuras habían cambiado, que no eran millonarios prepotentes sino deportistas empujados por el deseo de darle gloria a su nación. El cierre de un ciclo empezado por reglas impuestas por David Stern unos años antes como el código de vestimenta. "El sistema de valores impuesto por Colangelo y Krzyzewski era lo más importante", declaró Stern.

Carmelo Anthony, Carlos Boozer, Chris Bosh, Kobe Bryant, Dwight Howard, Jason Kidd, LeBron James, Deron Williams, Chris Paul,Tayshaun Prince, Michael Redd y Dwyane Wade fueron los doce hombres que viajaron a China. Bryant y James, las dos caras más reconocibles de la liga por entonces, estaban allí.

Dwyane Wade, que recientemente dijo que está produciendo un documental sobre el "Redeem Team" contó que "todo era sobre Kobe". El magnetismo que generaba la súperestrella de los Lakers era como el que muestran en "The Last Dance" que producía Michael Jordan. "Teníamos a varios de los mejores jugadores del mundo, pero todo era sobre Kobe", narró Wade. Vale aclarar que encima, la figura de los Lakers venía de una larga temporada de 103 partidos en la que había llegado al séptimo juego de las Finales de la NBA sin faltar ni una sola noche. No existía el "load management".

Y Kobe, el segundo jugador de mayor edad del equipo luego de un ya veteranísimo Jason Kidd de 35 años (que aún tenía cinco temporadas más en la NBA y un título por delante), marcaba el ejemplo principal. El mismo Wade, que sería el máximo anotador de la NBA en la temporada siguiente a esos Juegos Olímpicos, lo recuerda: "Una vez llegamos a la madrugada a una ciudad y todos queríamos ir a la habitación, a dormir un poco más antes de la primera práctica. Al despertarme por la mañana fui al gimnasio y encontré a Kobe empapado de sudor. Le pregunté que hacía, y me dijo que ya estaba en medio de su segunda rutina. Eso me enseñó sobre su grandeza. Compartir esos Juegos Olímpicos con él son mi mejor recuerdo sobre Kobe."

"Yo pensaba que estaba trabajando duro, pero lo vi entrenar y pensé "debo volver ya mismo al gimnasio", le manifestó Chris Bosh al OC Register.

En la cancha también ponía el ejemplo. Si a Bryant no lo sobrepasaba el ego, no podría hacerlo con chicos mucho más jovenes como Anthony, Howard o Paul. Y Kobe era el primero en ponerse en postura defensiva, tirarse de cabeza al suelo por un balón o levantar la cabeza en un momento importante para asistir a un compañero, como lo hizo en la final de Beijing 2008 ante España, en la que lideró a Estados Unidos en asistencias con seis, además de sus 20 puntos, casi todos ellos en el último cuarto para asegurar la victoria luego de que los europeos corten la diferencia a apenas dos tantos. La bandera de las barras y las estrellas volvía a estar al tope.

La redención estaba concretada en tres puntos: la medalla de oro obtenida, el respeto por el juego demostrado y la línea bajada a los NBA que se quieran unir al proyecto de USA Basketball en el futuro. La Selección de Estados Unidos, a veces con más figuras, a veces con menos, se consagró de forma invicta en los Mundiales de 2010 y 2014 y en los Juegos Olímpicos de 2012 y 2016. "En ese equipo de Londres 2012 estábamos todos dedicados a una sola cosa, representar a nuestro país en el nivel más alto", dijo James, que en tierras británicas tomó las astas dejadas por un Kobe ya veterano, pero que igualmente estaba presente para acompañar.

El legado generado por Bryant se rompió en la última Copa del Mundo, cuando se acumularon las renuncias a la selección y Estados Unidos finalizó séptimo en China tras caer con Francia y Serbia. Pero Kobe ya estaba retirado del deporte. Ahora, sin que Bryant este presente físicamente, será momento de otro para encarar una segunda redención.

Las opiniones aquí expresadas no reflejan necesariamente aquellas de la NBA o sus organizaciones.

Más en NBA.com

Ricky Rubio, Deandre Ayton, Monty Williams y Devin Booker
Williams y las expectativas de los Suns
Carlos Herrera Luyando
#Kawhi
Kawhi y su mejor temporada: ¿cómo lo ha logrado?
Matthew Blum
Jusuf Nurkic
Nurkic: "Volveré como un mejor jugador de lo que era"
Leandro Fernández
Pascal Siakam
Siakam y el desafío de los Playoffs siendo estrella
Leandro Fernández
Los Angeles Lakers, Dallas Mavericks
Todos los partidos de preparación antes del regreso
Leandro Fernández
Victor Oladipo
¿Cómo compensará Indiana la baja de Oladipo?
Leandro Fernández
Más noticias