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Indiana Pacers

Reggie Miller y la remontada más rápida de los Playoffs: 8 puntos en 8,9 segundos

Bajo la mística del Madison Square Garden se han producido algunos de los momentos más épicos de la historia de la NBA. El título de los New York Knicks en 1970, las noches de doubleheaders con Celtics o Nationals como protagonistas, así como infinidad de demostraciones individuales por parte de las principales estrellas de la liga, hicieron de este escenario uno de los más especiales. Conquistar el Madison a golpe de puntos durante mucho tiempo se convirtió en un reto y un objetivo para la mayoría de jugadores, hacerlo otorgaba un estatus y un respeto imprescindible en una competición tan jerarquizada como esta.

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Puede que los años dorados de la franquicia que regenta este mítico espacio hace tiempo que pasaran, pero es imposible no reconocer la influencia que ha ejercido La Meca del básquet en varias generaciones de jugadores. No obstante, hubo un tiempo en el que los Knicks eran sinónimo de Playoffs y desafiarlos era motivo de una encarnizada lucha que irremediablemente conducía a tener que conquistar el Garden.

En ese sentido, pocos o ninguno ha despertado una animadversión semejante en la Gran Manzana como Reggie Miller. El escuálido escolta de Indiana Pacers se convirtió en el némesis de los Knicks en la década de los años 90. Hasta en cinco ocasiones cruzaron sus caminos en los Playoffs con un balance de 2 victorias para Indiana y 3 para Nueva York. Aunque, sin duda, ninguna serie alcanzó la intensidad, emoción y crispación como las Semifinales de Conferencia de 1995.

Aquella serie, de la que se cumplen hoy 25 años, comenzaría un 7 de mayo de 1995 con un primer encuentro que quedaría grabado en la retina de todos los aficionados por una secuencia magnífica de acierto protagonizadfa por Reggie Miller.

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Reggie y los Knicks

Conocido como i, Miller se ganó su condición de villano con actuaciones sobresalientes en el clutch frente al conjunto neoyorkino así como una constante confrontación y juego mental con sus rivales y aficionados.

Aunque ningún aficionado llegaría a la altura de Spike Lee, que se convertiría en vocal y portavoz de toda la hinchada Knick, hablando constantemente con la estrella de los Pacers y tratando de sacarlo de partido. Era habitual ver al afamado director de cine conversar o retar a otras estrellas NBA que se pasaban por el MSG y formaba parte de la estampa habitual del estadio.

La serie de 1995 ya venía con una historia detrás pues ambos conjuntos se habían enfrentado en los dos años anteriores en la postemporada, las dos con victoria neoyorkina. No obstante, la eliminatoria de 1994 vio despertar la faceta más trash talker de Reggie Miller, que firmaría durante el Juego 4 una actuación de 39 puntos para conseguir la victoria y dejando una mueca que sería recordada en adelante. Los Knicks se harían con el triunfo en un disputado séptimo encuentro que haría que los Pacers "jurasen venganza" contra sus verdurgos.

"Siempre piensan que son más grandes y malos que todos", dijo Miller a ESPN en el 2000. "Y sabemos que no nos respetan. Entonces, ¿por qué debería respetar o agradar a alguien que no nos respeta?".

La relación entre Nueva York y Reggie Miller en particular tardaría mucho en sellarse y los continuos encuentros en temporada regular y postemporada ayudarían a crear un clima de perfecta rivalidad que sacaría la mejor versión del escolta mientras este estuvo en la liga.

Historia de una remontada

Llegados a ese 7 de mayo de 1995, Indiana había pasado por encima de los Hawks de Lenny Wilkens por 3-0 mientras que Nueva York había hecho lo propio ante los Cavs por 3-1. La ausencia de los Chicago Bulls en su parte del cuadro les permitía soñar con alcanzar el anillo en una oportunidad única para ello.

Mientras la primera parte tuvo a los locales como principales dominadores del encuentro, gracias a la presencia de refuerzos como Anthony Mason y Charles Oakley, los Pacers se vieron obligados a la remontada tras el paso por vestuarios. La renta de cinco puntos conseguida por los Knicks quedó dinamitada en cuestión de minutos con un fantástico Rik Smits que irrumpió sin hacer mucho ruido para dominar los tableros, en una noche en la que acabaría con 34 puntos. Al término del tercer cuarto los visitantes mandaban por tres puntos, pero Starks tenía un as bajo la manga.

Los de Pat Riley pusieron rumbo hacia el triunfo exprimiendo al máximo el juego de carretones e indirectos de Indiana, frenando en seco la ciruclación de balón a manos de Mark Jackson y colapsando la pintura con el objetivo de detener a un Smits cuyo rendimiento había sido impecable. De este modo la victoria parecía estar en sus manos a falta de unos 20 segundos para el final. Ventaja de 6 puntos para los locales y posesión para Indiana, que genera el espacio suficiente para que Reggie Miller pueda recibir y tirar de tres tras un saque de banda. Acto seguido el escolta fuerza una pérdida de Starks en el saque de fondo que rápidamente se hace con el balón y lanza de nuevo desde el triple para empatar el encuentro a 105.

Sin tiempos muertos restantes los Pacers hacen falta después de que Starks pusiese el balón en juego. La sorpresa sucedería segundos después, pues el jugador de los Knicks, con un 73% de acierto desde el libre, fallaría ambos abriéndose la veda para el rebote que acabaría con Reggie Miller recibiendo una falta que le otorgaría la posibilidad de dejar sentenciado el partido.

En tan solo 10 segundos el partido había cambiado, la victoria se había esfumado para Nueva York y Miller había vuelto de nuevo a ganarles la partida. 8 puntos en 8,9 segundos de juego real para finalizar con 31 tantos y conseguir el triunfo por 107 a 105. "Fue una locura", dijo Miller en 2004. "Una vez más, tenían que pasar muchas cosas para que nosotros ganáramos", contaba.

La eliminatoria terminaría yéndose a los siete partidos y, esta vez sí, Indiana tumbaría a los Knicks en una serie inolvidable, con Miller promediando 22 puntos y un 38% desde el triple.

Las opiniones aquí expresadas no reflejan necesariamente aquellas de la NBA o sus organizaciones.

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