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NBA G-League

Vidas NBA: Álvaro Martín con Braian Angola, el orgullo colombiano

Braian Angola
Getty Images

Nueva semana, nuevo estreno de "Vidas NBA", el podcast que explora las historias de jugadores, entrenadores, ejecutivos y otras figuras hispanohablantes alrededor del mundo de la NBA, producido por NBA Latam y narrado por Álvaro Martín, toda una referencia de la NBA en nuestra región.

Más | Episodio 1: Luis Scola | Ep. 2: Greivis Vásquez | Ep. 3: Iván Maggi | Ep. 4: Jomar Varela-Escapa | Ep. 5: Raul Neto | Ep. 6: Pau Gasol

En esta oportunidad, otra conversación con un crédito del básquet latinoamericano como Braian Angola. El alero de Villanueva, Colombia, sabe como pocos lo que es aprovechar oportunidades para ganarse un lugar en base a su talento y enorme contracción al trabajo. De los partidos como promesa en su país, a la chance de empezar una carrera en Estados Unidos en la que supo ganarse a pulso su oportunidad para destacarse en la NCAA, antes de de comenzar su carrera profesional.

Angola estuvo cerca de cumplir con su sueño NBA: hizo la pretemporada con Orlando Magic previa a la 2018-2019 (dos partidos), disputó aquel curso en la G-League con los Lakeland Magic, y repitió en la Liga de Verano 2019 después de la primera experiencia en 2018. No se dio, pero su llegada a Europa (Oostende de Bélgica y, actualmente, Partizán de Belgrado en Serbia) le abrieron un nuevo camino para aprender y, eventualmente, volver a ganarse una oportunidad.

El jugador de 26 años y una conversación muy interesante que se puede escuchar en el siguiente link. Además, a continuación dejamos lo más importante de la charla.

Sus inicios en el baloncesto

"Mis padres jugaban básquetbol. Toda mi vida yo jugué al fútbol, que es el deporte principal de Colombia, y yo decía que el baloncesto era para mujeres. No me gustaba para nada. Pero un día fui a jugar y ya sabía todas las reglas. Jugaba más o menos, pero volvía a mi casa diciendo que no quería jugar más. Mi padre me decía que me iba a enseñar. Después de un mes volví y, como era muy alto, se me hacía fácil anotar y demás. Entonces pensaba que con el básquet podría hacer algo, pero el fútbol era lo que quería. Jugué fútbol y alternaba los dos deportes, hasta que a los 14 años tomé la decisión de quedarme con el básquet, que fue cuando me fui a jugar a Villavicencio".

La importancia de su madre en sus inicios

"Mi mamá jugó en la selección de Caldas, uno de los departamentos de Colombia. Ella no me enseñaba mucho, era mi papá el que me decía de ir a entrenar. Mi padre siempre ha sido muy fuerte conmigo. Cuando tenía 10 años y me regañaba adelante de todos, yo volvía y le decía a mi madre de que no quería jugar más. Ella me consentía y mi padre le decía que dejara de hacerlo, que ya no era más un niño. Mi padre siempre me empujó a seguir en el básquet, y mi madre era la que me decía que hiciera lo que más me gustaba. Además del básquet, en el colegio te enseñan muchos deportes. Yo fui atleta, corría 100 o 200 metros, jugué vóleibol, hice natación, ciclismo... Pero mi padre fue quien más me empujó para el básquet, y es por el que llegué hasta este momento".

El salto desde Colombia a la Findlay Prep en Nevada

"Yo estaba con la Selección Meta y tenía 17 años, y jugamos un torneo nacional para el cual te entrenabas todo el año. En ese torneo, la selección Colombia había hecho dos concentraciones y yo no había tenido cómo ir. En ese torneo Sub-17, el entrenador de Colombia iba a ver a los jugadores que ya había escogido. Ahí mi entrenador le dijo que había un jugador en Villavicencio que no tenía cómo ir pero que tenía que verlo".

"Empezamos el torneo, llegamos a la semifinal y, antes de ese partido, ya habían dado a los 12 de la selección, y yo no estaba. Para alguien que había entrenado todo el año, esa sensación de decepción fue enorme. Empezamos ese partido perdiendo 32-4, es algo que nunca se me va a olvidar. Ese fue el resultado al llegar al entretiempo. Ahí, Jaime Ortiz (entrenador) me preguntaba qué me pasaba, me decía que así no iba a llegar a la selección. Yo en mi mente ya no estaba. Pero bueno, para resumir la historia, terminamos ganando el partido 59-50, y yo metí 36 puntos. Ahí estaba el entrenador de la selección Colombia, que cuando terminó el partido me llamó a mi y a otro compañero y nos dijo que querían que fuéramos parte de aquel equipo. La alegría fue impresionante. Al otro día jugamos la final, fuimos campeones y quedé MVP del torneo".

"Con esa selección de Colombia fuimos a jugar un Sudamericano a Cúcuta que daba tres cupos para el Premundial de Brasil en 2012. Nos clasificamos y me fue muy bien en aquel torneo, quedé como uno de los mejores entrenadores. En el Premundial perdimos cuatro partidos y le ganamos a México. Y me escogieron para el Adidas Nation, torneo que era en Los Angeles y me habían invitado. Ahí empezó todo a andar. En ese Adidas Nation jugamos contra un equipo de Estados Unidos donde estaban Zach LaVine, D'Angelo Russell, Julius Randle... En dos partidos seguidos metí 28 puntos, y ahí fue cuando varios high schools me querían, pero yo no hablaba inglés. Findlay Prep hizo los papeleos para una beca completa y yo quedé super contento".

El paso por el College en North Idaho, de la NJCAA

"Cuando me reclutaron, en los meses del verano es el lugar más lindo del mundo. Hay un lago en el medio de la Universidad, es impresionate. Pero si vas en el resto de los meses, el frío es impresionante. Cuando me reclutaron era julio, verano. Era todo hermoso y listo, dije que iba. Yo tenía que estar ahí el 14 de agosto, y desgraciadamente mi papá murió el 8 de agosto. Entonces no quería volver ahí, porque no iba a dejar a mi madre y mis hermanas solas. Pero cuando fui, el frío era impresionante. Además, el 99% de las personas ahí son de raza blanca, éramos cuatro los que no lo éramos, los cuatro del equipo. Fue un cambio de cultura muy grande".

La llegada posterior a Florida State

"Ese reclutamiento también fue muy gracioso. En mi primer año en North Idaho no tuve universidades que me quisieran. En mi segundo año, el entrenador me dio la confianza y las llaves del equipo para que hiciera mi juego. Con la confianza del entrenador, tu puedes hacer lo que quieras. Ese año no perdimos, el equipo estuvo 30-0 en la temporada regular y fui MVP de la liga. Y ahí varias universidades del país me quisieron. Visité Washington, Oregon, Houston, North Kentucky, Utah... Me gustaron mucho todos los entrenadores, pero cuando estuve en Houston eran las 5 de la tarde y a la mañana siguiente tenía un desayuno con el entrenador para tomar una decisión. Hablé con la gente importante para mí y les dije que iba a Houston, me encantaba esa Universidad, era hermosa".

"Sin embargo, esa tarde me llamó el coach de Florida State y me impactó, porque yo quería ir a una Universidad de la ACC. Le dije que a la mañana siguiente iba a cerrar con Houston, pero me pidió que les diera la chance de mostrar lo que tenían. De ahí en más me llamaron seguido y terminé tomando la decisión de ir a Florida State".

El desarrollo del triple en su juego

"Esto empezó en North Idaho. En mi primer año ahí, si mal no recuerdo tomé 9 tiros de triple, y el resto fueron todos de media distancia. Ahí mi entrenador me dijo que si quería ir a una universidad grande, iba a tener que tirar la pelota desde afuera. Ese verano tomé unos 5.000 tiros diarios, me pasaba horas tirando triples. Así, a la siguiente temporada habré tomado unos 12 tiros de media distancia y el resto triples, desde todos lados. Ese tiro se fue mejorando cada año, y en la Universidad de Florida State pude ir mejorándolo más con un entrenador de triple".

Los recuerdos de la G-League con la filial de Orlando

"En la G-League todo el mundo quiere ir a la NBA, quiere mostrarse y hacer su juego. No hubo mucha envidia o protagonismo de varios jugadores, pero en algunos momentos se notaba que querían hacer lo de ellos. Lo otro es que cuando estás en la G-League puedes estar jugando muy bien, pero si alguien del equipo de arriba no está jugando y lo bajan a la G-League, él tiene que jugar sí o sí, son políticas de la liga. Si eres un alero y estás promediando 15 puntos, pero bajan a Melvin Frazier para que juegue, él tomará tus minutos. Entonces, pierdes tus minutos, tu continuidad y tu ritmo. Ese año bajaron varios jugadores del equipo principal y no teníamos mucha oportunidad para mostrarnos. Aun así tuve la oportunidad de ir, aunque no se dieron las cosas como quería".

"Yo tenía muchas esperanzas de llegar, porque soy un jugador que puede hacer muchas cosas en la cancha, no sólo en defensa y ataque. Pero las lesiones me complicaron un poco".

La llegada a la Liga de Bélgica con Oostende

"Cuando terminé el año en Lakeland Magic, mi agente me dijo que había un equipo en Bélgica que había perdido a un jugador, que necesitaban un alero. Era un equipo que había sido campeón en los últimos siete años y estaba muy bien, pero le faltaba un alero o sino no iban a poder ganar. Le dije que sí, y no sabía que me iba a ir tan bien, pero quedé como MVP de las Finales y fuimos campeones de ese año. Yo firmé por dos meses con opción a otro año. Me dieron permiso para jugar la Liga de Verano en la NBA en 2019, y una vez ahí me preguntaron si quería empezar otra vez el proceso por la G-League, pero les dije que no porque ya sabía cómo eran las cosas. Sin un contrato two-way era más difícil poder llegar. Decidí ir a Europa, donde no importa si eres el #1 del Draft. Ahí no te conocen y sabes que si juegas bien, lo puede hacer".

¿Cómo sería una opción que le agrade para la NBA?

"Cuando decidí ir a Partizán, lo hice porque iban primeros en la Eurocopa. Lo primero que quiero es tener la chance de jugar uno o dos años en la Euroliga y sé que lo haré muy bien, porque lo que me propongo lo cumplo. En cuanto a la NBA, mis derechos deportivos ya no los tiene más Lakeland Magic, sino Minnesota. Yo sólo quiero una oportunidad. Volver a la NBA es algo que está intacto. Esto es un proceso, no es llegar por llegar sino que el proceso que estoy haciendo de venir a Europa es para aprender mucho más en el básquet. En dos o tres años, volver a la NBA con un contrato two-way o uno parcial de un año creo que lo tomaría, porque cuando se me pueda dar la oportunidad sé que voy a estar listo para tomarla".

¿Qué falta desarrollar de su juego?

"Soy un tirador bueno, pero tengo que trabajar más mi tiro de tres puntos. Ese 35% o 36% tengo que subirlo a un 39% o 40%. Ponerme más fuerte y tener más experiencia, que la adquieres jugando. Yo quiero jugar. No quiero ir a la G-League a sentarme. Sé que en Europa voy a poder jugar, me van a ver. Eso me dará mucha experiencia para volver a la NBA. Y yo voy a estar listo".

Su rol como ejemplo para los colombianos

"Hay mucho talento. Lo que tiene Colombia es que estamos en medio de dos océanos, y hay muchísimo talento. Mi sueño es crear una academia en Colombia, que no creo que la haya, donde los contactos que pueda hacer en el camino me puedan ayudar económicamente, empresas que quieran unirse para darles un hogar, con dormitorios para que puedan dormir y que al mismo tiempo tengan profesores, para que puedan entrenar y jugar al básquet. Es algo que siempre he tenido claro: el básquet es poco el tiempo que se puede jugar, pero tus estudios y el título que tengas te servirá para siempre. Quiero eso para mi futuro, buscar esos talentos y juntarlos a todos en una academia".

Las opiniones aquí expresadas no reflejan necesariamente aquellas de la NBA o sus organizaciones.

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